Uso correcto del uniforme quirúrgico - Hindernis

Los equipos de protección personal pueden atenuar considerablemente, más no eliminar por completo, el riesgo de que el personal médico contamine tanto su piel como su ropa con organismos patógenos. A pesar de utilizar guantes y batas, hasta el 24% del personal que atiende a pacientes colonizados con bacterias multirresistentes o infección por Clostridium difficile, por ejemplo, han adquirido los patógenos en sus manos después de quitarse los guantes. El uso correcto del uniforme quirúrgico es de gran importancia para llevar al mínimo el riesgo de contaminación.

Una estrategia para reducir el riesgo de propagación de microorganismos patógenos al ponerse y quitarse el equipo de protección es educar al personal sobre la técnica adecuada según los protocolos recomendados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, pues se ha demostrado que el uso de técnicas incorrectas para ponerse y quitarse el EPP es común. Tales protocolos se asocian con una contaminación menos frecuente de las manos y la ropa en comparación con métodos no estandarizados.

Uso correcto del uniforme quirúrgico 

¿Cómo colocarlo?

Aunque puede ser aceptable más de un método de colocación, la capacitación y la práctica en el uso correcto del uniforme quirúrgico es fundamental. Una de las formas apropiadas de ponerse el equipo de protección consiste en:

  • Identificar y reunir la vestimenta adecuada y de la talla correcta.
  • Llevar a cabo la higiene de manos con un producto desinfectante.
  • Colocarse la bata quirúrgica asegurándose de atar todos los lazos.
  • Colocarse la mascarilla quirúrgica que corresponda al nivel de riesgo. Si es el caso, debe ajustarse a la nariz con ambas manos. Además, la mascarilla debe extenderse por debajo del mentón de manera tal que, tanto la boca como la nariz estén protegidas.
  • Colocarse una careta o gafas protectoras y, finalmente, los guantes, asegurándose de que estos cubran el puño de la bata.

¿Cómo retirarlo?

En este caso también puede ser aceptable más de un método. Se muestra un ejemplo del uso correcto del uniforme quirúrgico a la hora de quitárselo:

  • Quitarse los guantes asegurándose de no contaminar las manos. Es posible utilizar la técnica de preferencia siempre que se evite la contaminación.
  • Quitarse la bata de manera suave. Primero desatar todos los lazos y, luego, proceder a quitarse la bata hasta los hombros. Posteriormente, se tira con cuidado de la bata hacia abajo y lejos del cuerpo. Al finalizar, es aceptable enrollar la bata para ser colocada en un recipiente de basura.
  • Llevar a cabo la higiene de manos con un producto desinfectante.
  • Quitarse el protector facial o las gafas protectoras con cuidado, agarrando la correa y tirando lejos de la cabeza. No tocar la parte delantera del protector facial ni de las gafas.
  • Quitarse la mascarilla quirúrgica con cuidado y desecharla. Tampoco se debe tocar la parte delantera de esta.
  • Realizar la higiene de manos nuevamente.

En ciertos centros de salud se implementa la reutilización de los equipos de protección personal, por lo que sería necesario ajustar los procedimientos descritos anteriormente. No obstante, debido a que la ropa quirúrgica desarrollada por nosotros es desechable, las prácticas de uso correcto del uniforme quirúrgico se mantienen sencillas y permiten evitar errores del personal médico.

 

 

Fuentes: