Salud pública y epidemiología: normas de higiene en quirófanos -

Salud pública y epidemiología son términos que están estrechamente relacionados entre sí, pues hoy más que nunca la epidemiología forma parte integral de las prácticas relacionadas con la salud en los espacios destinados a la atención pública. El objetivo principal de esta disciplina es prevenir la transmisión de enfermedades en las poblaciones mediante el estudio de la ocurrencia y distribución de estados o eventos relacionados con la salud, incluido el estudio de los determinantes que influyen en dichos estados.

Nuevas reglas en entornos hospitalarios

Debido al creciente número de infecciones adquiridas de manera intrahospitalaria a nivel mundial, los departamentos de salud pública y epidemiología de la OMS han determinado que todo centro de salud que cuente con atención en áreas de especialidad o con una unidad de emergencias médicas, debe contar con espacios específicos para la atención de este tipo de procedimientos y mantenerlos aislados del resto del hospital y del exterior. 

Aquí te compartimos los lineamientos establecidos por la OMS para una correcta higiene de estos espacios: 

Higiene PersonalEstas medidas se comprenden de: vestir la ropa quirúrgica correcta para el procedimiento a realizar, cubrirse pies y cabeza con polainas y gorro, y llevar cubrebocas y guantes en todo momento. El número de personas que permanecen en el quirófano debe ser el mínimo y también deben moverse lo menos posible.

Ropa quirúrgicaLa característica más importante en cuanto a la ropa quirúrgica y los campos colocados entre las áreas estériles y no estériles de la zona de quirófano y el personal, es su impermeabilidad a la humedad, ya que el efecto capilar de un paño o uniforme mojado puede transmitir bacterias de un lado a otro. Lo más recomendable en este caso es que todos estos materiales utilizados sean de un solo uso y se desechen de manera apropiada al finalizar cada procedimiento.

Lavado quirúrgico de manos – Otra de las medidas importantes de higiene dentro del quirófano es el lavado quirúrgico de manos para evitar la proliferación de los virus. Su duración debe ser de entre 3 y 5 minutos, y se recomienda que se realicen 2 o 3 enjuagues con el fin de retirar el jabón contaminado. Este lavado de manos se suele realizar con povidona yodada o clorhexidina y se recomienda incidir, sobre todo, en dedos, pliegues y uñas.  

Espacios y señalización – Para disponer de barreras específicas que mantengan al quirófano aislado del resto del hospital y del exterior, este debe estar correctamente señalizado con carteles que impidan el acceso al personal ajeno, aire acondicionado y una climatización aislada del exterior, paredes lisas fáciles de lavar y limpiar, y el suministro de agua debe ser independiente con filtros especiales. Las puertas deben permanecer cerradas y para abrirlas, se debe hacer de forma suave para impedir las corrientes de aire. 

Temperatura – Para evitar el crecimiento bacteriano, los departamentos de salud pública y epidemiología hacen hincapié en el mantenimiento de una determinada temperatura dentro del quirófano, la cual se establece entre los 21ºC (-1ºC y +3ºC), con una humedad relativa ambiental de 50% (±10%). 

Esterilización del equipo – Por último, no podemos olvidarnos del proceso de eliminación de cualquier agente infeccioso en el instrumental o los materiales que se empleen durante una cirugía. Después de tirar el material de desecho o un solo uso, el resto se envía a la Unidad de Esterilización y allí, un equipo de profesionales se encarga de eliminar los restos de materia orgánica, para su posterior esterilización.

¿Cómo garantizar el éxito de estas medidas de salud pública y epidemiología?

Aunque lo expuesto anteriormente es ideal para la prevención de la transmisión de infecciones entre los profesionales de la salud y los pacientes, resulta primordial llevar a cabo la capacitación adecuada para la aplicación de todos estos procedimientos para así asegurar que se cumplan correctamente estas normas. 

 

Fuentes: