¿Cómo evitar las infecciones de heridas quirúrgicas?

Las infecciones de heridas quirúrgicas son causadas por bacterias que ingresan al organismo a través de las incisiones realizadas durante la cirugía. Se trata de infecciones que ponen en riesgo la vida de millones de pacientes cada año. De hecho, en los países no desarrollados, hasta el 11% de los pacientes que son sometidos a una intervención quirúrgica se infectan en el proceso. Incluso en los Estados Unidos, el tratamiento adicional requerido por infecciones quirúrgicas tiene un costo de 10 mil millones de dólares al año.

Debido a que anteriormente no se disponía de guías internacionales basadas en evidencia sobre la prevención de infecciones quirúrgicas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en el año 2016 una guía con validez en cualquier país, e incluso ha sido adaptada incluso a ciertas condiciones locales de cada región. Además, en tal guía no solo se ha considerado toda la evidencia científica disponible y las respectivas implicaciones de costos y recursos, sino también los valores y preferencias de los pacientes.

Consideraciones en el período intraoperatorio

Aunque las recomendaciones de la OMS para la prevención de las infecciones de heridas quirúrgicas consideran los periodos preoperatorio, intraoperatorio y postoperatorio, sólo se abordarán los dos últimos por ser las etapas más críticas de la atención quirúrgica. Con respecto al período intraoperatorio se tiene lo siguiente:

  • Evitar el uso de sistemas de ventilación con flujo de aire laminar, especialmente cuando se lleva a cabo una cirugía de artroplastia total.
  • Emplear una solución antiséptica a base de alcohol que contenga gluconato de clorhexidina para la preparación de la piel. Sin embargo, evitar el uso de selladores antimicrobianos después de este procedimiento.
  • Suministrar una fracción del 80% de oxígeno inspirado en pacientes adultos que hayan recibido anestesia general con intubación endotraqueal.
  • Desarrollar e implementar prácticas en las que se pueda controlar de manera intensiva los niveles de glucosa en la sangre, incluso si el paciente no es diabético.
  • Utilizar campos y batas quirúrgicas estériles no tejidos, desechables o reutilizables, pero evitar campos adhesivos de plástico con o sin propiedades antimicrobianas para la prevención de infecciones de heridas quirúrgicas. En este sentido, en Hindernis tenemos disponibles varias líneas de ropa quirúrgica estéril de alta calidad que permiten mantener un área quirúrgica estéril y reducir el riesgo de propagación de gérmenes tanto a los pacientes como al personal.
  • Si es posible, utilizar suturas recubiertas con triclosán, independientemente del tipo de cirugía. Asimismo, se recomienda utilizar dispositivos protectores de heridas en todos los procedimientos abdominales.
  • Tener en cuenta la posibilidad de irrigar, antes del cierre de la herida, una solución acuosa de povidona yodada, incluso si la herida se clasifica como limpia; evitar la irrigación de antibióticos.
  • Llevar a cabo el tratamiento profiláctico de heridas con presión negativa, especialmente en incisiones quirúrgicas cerradas en heridas de alto riesgo.
  • Mantener asepsia y disciplina en el quirófano.

Consideraciones para evitar infecciones de heridas quirúrgicas postoperatorias

Para la prevención de infecciones también es importante mantener ciertos cuidados luego de la intervención:

  • Detener la profilaxis antibiótica quirúrgica una vez haya finalizado la operación.
  • Los drenajes deben retirarse cuando sea clínicamente conveniente. Aunque haya un drenaje en la herida, tampoco se debe continuar con la profilaxis antibiótica.
  • Evitar el uso de apósitos avanzados sobre uno estándar en heridas quirúrgicas, especialmente si son cerradas.

 

 

Fuentes: