Infección por Staphylococcus aureus en entornos hospitalarios

La infección por Staphylococcus aureus (S. aureus) deriva en una gran cantidad de enfermedades que se encuentran presentes tanto en la atención médica como en la comunidad. En el caso de la atención hospitalaria, ha sido la principal causa de infecciones durante décadas y representa hasta el 21% de las infecciones tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo. De hecho, el S. aureus es el segundo patógeno más frecuentemente reportado después de Clostridium difficile.

El S. aureus es una bacteria gram-positiva del filo Firmicutes que constituye la clase Bacilli. Suele encontrarse colonizando asintomáticamente las fosas nasales, la piel o las membranas mucosas de humanos y animales. Incluso, estudios recientes han demostrado que puede estar presente en los orificios nasales anteriores de hasta el 30% de la población humana sana. Sin embargo, las infecciones se inician por la presencia de heridas en la piel o alteraciones en las barreras de la mucosa, lo que permite que las bacterias accedan a los tejidos más próximos o al torrente sanguíneo.

Colonización y enfermedad

Se ha detectado la presencia de Staphylococcus aureus en diferentes partes del cuerpo con porcentajes de colonización que van del 5% al ​​27% de la población general. Los portadores son claramente más vulnerables que los no portadores a desarrollar infecciones invasivas por S. aureus: entre el 35 y el 80% de las infecciones hospitalarias pueden ser consecuencia de la propagación de una cepa endógena de los orificios nasales del paciente al sitio de la herida, el torrente sanguíneo o un dispositivo permanente.

Las enfermedades producidas por S. aureus se comprenden de infecciones cutáneas relativamente benignas, como es el caso de la foliculitis y la furunculosis. Sin embargo, en entornos de atención médica se pueden desarrollar afecciones más graves o potencialmente mortales como:

  • Bacteriemia o Sepsis: Se presenta cuando las bacterias se propagan en el torrente sanguíneo.
  • Neumonía: Suele afectar a personas con una enfermedad pulmonar previa, incluidas las que requieren el uso de ventiladores mecánicos.
  • Endocarditis: También conocida como infección de las válvulas cardíacas, puede provocar insuficiencia cardíaca o accidente cerebrovascular.
  • Osteomielitis: Este tipo de infección puede ser causada por S. aureus transportado en el torrente sanguíneo o por contacto directo a través de una herida punzante o por abuso de drogas administradas vía intravenosa.

Prevención de infecciones por Staphylococcus aureus

La prevención de las infecciones por S. aureus se basa en la implementación de precauciones estándar de contacto y las estrategias adecuadas para el control de infecciones:

  • La higiene de las manos es una de las intervenciones más rentables para prevenir las infecciones por S. aureus, dentro y fuera del entorno de atención médica.
  • Los paquetes de ropa quirúrgica que permiten cumplir con los indicadores de calidad durante todo tipo de procedimiento han demostrado ser efectivos para prevenir las infecciones por S. aureus. 
  • La profilaxis antimicrobiana en entornos específicos también se recomienda para la prevención de infecciones quirúrgicas por Staphylococcus aureus.
  • La detección y descolonización de S. aureus se muestra como una intervención que puede reducir el riesgo de infecciones por estafilococos en el sitio quirúrgico, pero suele ser difícil de implementar debido a limitaciones logísticas y financieras.

 

Fuentes: