Higiene de las manos en la atención sanitaria

La mayoría de los gérmenes que producen infecciones graves en el entorno de la atención médica se transmiten por las acciones de las personas. Por lo tanto, la higiene de las manos se muestra como una de las principales formas de prevenir infecciones. Sin embargo, se ha demostrado que, en promedio, los trabajadores de la salud se limpian las manos menos de la mitad de las veces que deberían hacerlo; el personal médico debe limpiarse las manos hasta 100 veces por cada turno de 12 horas, según la cantidad de pacientes atendidos.

Es así como tanto pacientes como personal médico corren el riesgo de contraer una infección mientras reciben o realizan algún tratamiento; la propagación de infecciones debido a una higiene de manos deficiente afecta a 1 de cada 31 pacientes hospitalizados en un día determinado. De allí que la prevención de la propagación de gérmenes sea de especial importancia en los hospitales, centros de diálisis y hogares de ancianos.

¿Qué implica la higiene de las manos?

Este procedimiento involucra el lavado de las manos con agua y jabón; el lavado antiséptico de las manos; la desinfección de las manos utilizando un desinfectante líquido, en espuma o gel a base de alcohol; o la antisepsia quirúrgica de las manos. Cualquiera de estos procedimientos reduce la propagación de gérmenes potencialmente mortales a los pacientes, así como también el riesgo de colonización o infección del proveedor de atención médica causada por gérmenes adquiridos del paciente.

En la actualidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve una técnica en la que, después del lavado con agua y jabón, se aplica desinfectante a base de alcohol en todas las superficies de las manos, pues se trata de uno de los procedimientos más efectivos, simples y económicos contra la transmisión cruzada de COVID-19.

Por otra parte, las instituciones de salud deben garantizar que los suministros necesarios para el cumplimiento de la higiene de manos sean fácilmente accesibles en todas las áreas donde se brinda atención al paciente, además de exigir que el personal de atención médica realice la higiene de manos adecuada. Si se siguen estrictamente los protocolos establecidos para la higiene de las manos es posible reducir el porcentaje de infecciones adquiridas en los centros de atención médica hasta en un 30%.

¿Cuál es la ocasión oportuna para limpiar las manos?

Según la OMS existen cinco momentos en los que el personal médico debe practicar la higiene de manos:

  1. Inmediatamente antes de tocar a un paciente.
  2. Antes de realizar un procedimiento aséptico o manipular dispositivos médicos invasivos
  3. Después de una posible exposición a fluidos corporales 
  4. Después de tocar a un paciente
  5. Después de tocar el entorno del paciente.

Otros organismos recomiendan también que la higiene de las manos se lleve a cabo antes de pasar de un procedimiento en un sitio del cuerpo sucio a un sitio del cuerpo limpio en el mismo paciente e inmediatamente después de quitarse los guantes. En el caso de que las manos estén visiblemente sucias, se haya cuidado a una persona con diarrea infecciosa o después de una exposición a esporas (por ejemplo, C. difficile), es necesario que el lavado se realice con agua y jabón.

 

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