Cuidado de la salud de médicos para evitar contagio por COVID-19

Los trabajadores de la salud están en la primera línea de acción que hace frente al brote de COVID-19. Esto significa que están expuestos continuamente a riesgos como la exposición a patógenos, fatiga y agotamiento por las largas horas de trabajo, angustia; así como también, estigmas que se manifiestan a través de violencia física y psicológica. Es por esto que el cuidado de la salud del personal médico se ha vuelto una necesidad de todo centro de salud donde se esté en contacto directo con el virus.

Debido a que el método de transmisión de este tipo de coronavirus es muy similar al de otras infecciones aerobias, es de esperar que el personal con mayor riesgo de infección sea todo aquel que esté en constante contacto con los pacientes detectados positivos. En general, las medidas preventivas incluyen la desinfección constante de los espacios y el equipo médico, lavado de manos y respiratoria, uso de cubrebocas de alta tecnología, entre otros. Sin embargo, es deber de todo centro de salud tomar precauciones adicionales para garantizar la protección del personal y pacientes, y prevenir la transmisión en el entorno sanitario.

Precauciones específicas para el cuidado de la salud

Las precauciones que deben implementar los trabajadores de la salud que atienden a pacientes con COVID-19 incluyen como primera medida, el uso de equipo de protección personal de manera correcta: no solo seleccionar la protección adecuada, sino también recibir capacitación sobre cómo ponérsela, quitársela y desecharla de acuerdo a las medidas de desinfección implementadas por el hospital.

Asimismo, existen dos grandes procesos de control que han mostrado ser efectivos para la prevención de las infecciones nosocomiales:

  • Administrativos: permiten asegurar los recursos necesarios para implementar medidas de prevención y control de infecciones como por ejemplo, tener la infraestructura apropiada para la atención de los pacientes, fácil acceso a pruebas de laboratorio, clasificación y disposición oportuna de pacientes, y por supuesto, contar con las proporciones adecuadas de personal médico con respecto al número de pacientes internados.
  • Ambientales y de ingeniería: permiten reducir la propagación de patógenos y la contaminación de superficies y objetos. Por lo tanto, están relacionados con la disponibilidad de espacios adecuados que faciliten mantener la distancia social entre pacientes y entre los trabajadores de la salud. Entre este tipo de espacios se encuentran, por ejemplo: salas de aislamiento bien ventiladas para pacientes con COVID-19 o la adecuación de los espacios destinados a la valoración inicial de todos los pacientes entrantes.

Equipo de protección personal

Como mencionamos antes, resulta de gran importancia para el cuidado de la salud el uso del equipo adecuado de protección y su correcta desinfección y desecho. Ante esto, las políticas y los procedimientos establecidos deben especificar detalles sobre la selección del equipo para cada labor, su ubicación y la capacitación sobre su uso, incluido el orden de colocación, descontaminación y eliminación o almacenamiento.

El uso de protección personal requiere factores de selección que incluyen suministro, tamaño, ajuste, nivel de protección, comodidad, diseño y experiencia en uso. Por ejemplo, la selección de guantes debe basarse en el tipo de exposición: los guantes sin látex se usan para protegerse de enfermedades infecciosas, mientras que los guantes de materiales más resistentes, como el nitrilo, se usan para protegerse de sustancias químicas específicas.

Hindernis pone a su disposición una amplia gama de equipo de protección personal, incluyendo cubrebocas, que garantizan altos niveles de seguridad (hasta nivel 4, según el estándar AAMI) para el cuidado de la salud de todo tu personal médico.

 

Fuentes: