Prácticas de prevención y control de infecciones por COVID-19

Frente a la lucha continua que los profesionales de la salud tienen contra el COVID-19, recientemente se ha observado que varios países han podido ralentizar o detener la transmisión de esta enfermedad de una persona a otra, mediante estrictas medidas generales de control de infecciones. Dichas medidas han sido desarrolladas con el fin de mejorar los sistemas de respuesta a la emergencia; aumentando la capacidad de detectar y atender pacientes; y garantizando que los hospitales tengan el espacio, los suministros y el personal necesario.

Sin embargo, es necesario que todos los países implementen con urgencia todas las prácticas necesarias para frenar aún más la propagación y evitar que sus sistemas de salud estén saturados como resultado de un gran número de pacientes gravemente afectados por el COVID-19. Un plan de prevención y control permitiría disminuir y detener la transmisión, evitar brotes y retrasar la propagación; proporcionar una atención óptima para todos los pacientes; y minimizar el impacto de la pandemia en los centros de salud.

Control de infecciones a nivel global

Se ha recomendado que todos los países implementen las siguientes medidas generales:

  • Aumentar rápidamente sus acciones de preparación y respuesta considerando una evaluación nacional de riesgos y los cuatro escenarios de transmisión establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
  • Considerar una combinación de medidas de respuesta que incluya: búsqueda de casos y contactos; medidas de contención; y medidas de sensibilización del público que promuevan la higiene y protección personal, así como también la prevención en centros de atención a largo plazo.
  • Cuando se trata de países que tengan pocos casos o ninguno, es necesario mantener una identificación activa de casos, practicar el distanciamiento social y preparar tanto los sistemas de atención médica como a la población para la propagación de la infección.
  • Los países que lo necesiten, en conjunto con la OMS, deben buscar apoyo técnico y financiero para el control de infecciones.

Consideraciones con respecto a la propagación de COVID-19

Aunque el COVID-19 se transmite por vía aérea, no existe evidencia de que la desinfección del aire de las ciudades y comunidades sea efectiva para su control, por lo que este tipo de acciones deben evitarse. Además de que rociar desinfectante y alcohol en el ambiente, carreteras, vehículos y personas no tiene valor, grandes cantidades de alcohol y desinfectante son potencialmente dañinos para los humanos.

Por otra parte, es importante identificar los diferentes factores de riesgo al seleccionar el equipo de protección para el personal que trate directamente con pacientes positivos de COVID-19. En Hindernis contamos con una amplia gama de ropa de protección quirúrgica y cubrebocas de alta eficacia para garantizar la seguridad de los profesionales de la salud y contribuir al control de infecciones.

Asimismo, la educación en salud pública debe basarse en evidencia científica con la finalidad de reducir la ansiedad y la angustia causadas por la desinformación. Además, los hallazgos epidemiológicos deben comunicarse de manera oportuna y objetiva para que puedan evaluarse e interpretarse con precisión. La información errónea propaga el pánico entre la población y no conduce a la implementación de medidas de control de epidemias.

 

Fuentes: