¿Cómo prevenir infecciones respiratorias de temporada?

Durante la temporada invernal aumenta el riesgo de contraer enfermedades de vías respiratorias altas y bajas, principalmente debido a los virus de la influenza como el H1N1; que, a pesar de circular todo el año, en esta época aumenta su riesgo de contagio de persona a persona. Estos virus pueden causar diferentes síntomas y complicaciones, en algunos casos se puede presentar solo fiebre y otros síntomas sin necesidad de atención médica. Sin embargo, es importante conocer cómo prevenir infecciones de esta clase, pues también pueden ocasionar complicaciones graves o la muerte en grupos de alto riesgo, incluyendo niños, ancianos, mujeres embarazadas y personas con afecciones graves.

Esta infección respiratoria se distingue porque inicia de manera imprevista con fiebre, tos seca (usualmente), dolor de cabeza, dolor muscular y articular, dolor de garganta, secreción nasal y malestar severo general. Sin embargo, la tos también puede ser intensa y durar más de dos semanas. Debido al riesgo para los grupos vulnerables y la posibilidad de que los virus de la influenza estacional provoquen brotes y epidemias, el Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS monitorea y evalúa la propagación de estos virus de manera continua.

Soluciones de la Organización Mundial de la Salud

La OMS, en asociación con otras organizaciones, monitorea la actividad de la influenza a nivel mundial, actualiza la composición de las vacunas contra la influenza estacional dos veces al año, guía a los países en la elección de formulaciones de vacunas, respalda las decisiones sobre el calendario de campañas de vacunación y ayuda a los Estados Miembros con respecto a cómo prevenir infecciones respiratorias, especialmente cuando se trata del desarrollo de estrategias de prevención y control de infecciones.

Lo anterior permite fortalecer las capacidades de respuesta ante la influenza a nivel mundial, incluyendo el diagnóstico, el monitoreo de la susceptibilidad a los antivirales, la vigilancia de enfermedades, las respuestas a los brotes y la cobertura de la vacuna entre los grupos de alto riesgo. La OMS recomienda la vacunación anual para mujeres embarazadas, niños de 6 meses a 5 años, personas de edad avanzada (mayores de 65 años), personas con enfermedades crónicas y trabajadores de la salud.

Además de la vacunación y el tratamiento antiviral, la gestión de salud pública incluye medidas de protección personal como: higiene de manos y respiratoria; autoaislamiento de quienes presenten síntomas de influenza; evitar el contacto con personas enfermas; evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca; y el uso constante de cubrebocas

Recomendaciones sobre cómo prevenir infecciones en tiempos del COVID-19

A nivel mundial, se ha observado que la actividad de la influenza estacional se encuentra en niveles más bajos de lo esperado para esta época del año. Sin embargo, el número de muestras analizadas para detectar la influenza ha disminuido significativamente en los últimos meses, pues los centros de vigilancia de influenza se han convertido en centros de pruebas y vigilancia de la pandemia de COVID-19 en muchos países.

La Secretaría de Salud del Gobierno de México por su lado recomienda:

  • Vacunarse durante las campañas de vacunación contra el H1N1 de temporada y acudir de inmediato al médico ante los primeros síntomas respiratorios, ya que, incluso sin estar diagnosticados con COVID-19, estos padecimientos pueden evolucionar en los pacientes a neumonías o bronconeumonías.
  • Evitar en lo posible los cambios bruscos de temperatura.
  • Procurar una alimentación sana, con alimentos ricos en vitamina A y vitamina C.
  • Abrigarse bien, cubrir la boca y la nariz en todo momento, sobre todo al salir a lugares fríos para evitar que el aire entre por estos conductos.
  • Ingerir una gran cantidad de líquidos, sobre todo calientes. 
  • Evitar el consumo del tabaco y la exposición al humo de leña o carbón proveniente de fogatas o anafres.
  • Evitar la automedicación.

No obstante, no se descarta que las diversas medidas de higiene y distanciamiento físico implementadas para reducir la transmisión de SARS-CoV-2 probablemente hayan contribuido a reducir la transmisión del virus de la influenza estacional, y con esto hayan marcado una pauta acerca de cómo prevenir infecciones respiratorias de formas más efectivas en el futuro. Con esto, resulta evidente por qué la OMS ha enfatizado en el uso de cubrebocas desde el inicio de la pandemia, sobre todo que cuenten con los más altos índices de calidad y tecnología en protección, como los de Hindernis, para prevenir estas enfermedades tan comunes en estas épocas.

 

 

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