Bioseguridad hospitalaria: Principales factores de riesgo

Continuamente, los trabajadores de la salud están en riesgo de contraer una enfermedad infecciosa de manera fortuita debido a las características particulares de las actividades que realizan diariamente. Esto no solo incluye el contacto directo con pacientes y fluidos biológicos, sino también la manipulación de microorganismos infecciosos o modificados genéticamente en áreas de laboratorio. Por lo tanto, es fundamental la aplicación de medidas estándar de bioseguridad hospitalaria que solo serán eficaces bajo una capacitación adecuada.

La mayoría de los factores de riesgo a los que está expuesto el personal de atención médica se pueden contrarrestar con la apropiada disposición de desechos biológicos, higiene de manos y uso de equipo de protección personal. Sin embargo, no se puede dejar a un lado el estrés ocupacional como factor de riesgo añadido y que pudiera aumentar considerablemente la probabilidad de que un trabajador de la salud pueda infectarse. Los principales afectados son los cirujanos y el personal que labora en quirófanos y laboratorios.

Bioseguridad hospitalaria en riesgo ante la exposición de los trabajadores

En general, se han identificado tres rutas principales de transmisión de organismos patógenos: el contacto directo; las gotitas respiratorias y los núcleos de gotitas o aerosoles presentes en el aire. La transmisión por contacto directo es la más común y ocurre cuando los microorganismos se transfieren de una persona a otra a través de la piel lesionada o las membranas mucosas localizadas en áreas como los ojos, la nariz o la boca.

Las gotitas respiratorias se generan al toser, estornudar o hablar. La transmisión aérea se produce por el esparcimiento de núcleos de gotitas en el aire o de pequeñas partículas en el rango de tamaño respirable que contienen agentes infecciosos. Mediante el uso de ropa protectora adecuada y cubrebocas, es posible crear una barrera para eliminar o reducir el contacto y la exposición a la sangre, fluidos corporales y gotas y, por lo tanto, garantizar la práctica de las medidas óptimas de bioseguridad hospitalaria.

Otras consideraciones cuando se trata de evaluar el riesgo

Resulta de importancia que los empleadores lleven a cabo una evaluación de riesgos exhaustiva para identificar posibles exposiciones de los trabajadores de salud a la sangre y otros fluidos corporales. Algunas veces el riesgo de exposición depende no solo de las enfermedades, sino también de la etapa en la que estas se presenten y también de la gravedad de los síntomas. Por ejemplo, en el caso de la enfermedad por el virus del Ébola, los síntomas graves están fuertemente asociados con altos niveles de producción de virus.

Además, el contacto cercano con el paciente y la atención médica invasiva pueden aumentar las posibilidades de transmisión de microorganismos patógenos. Una vez más, considerando el ejemplo extremo de la enfermedad producida por el virus del Ébola, se debe tener en cuenta durante la evaluación del riesgo que los pacientes con Ébola pueden liberar grandes volúmenes de fluidos corporales (alrededor de 10 L/día).

Según el nivel de riesgo al que estará expuesto el médico, será necesario tomar las medidas correspondientes de bioseguridad hospitalaria que permitan proteger su salud. Al respecto, en nuestra tienda en línea podrás encontrar nuestra avanzada línea de ropa quirúrgica y cubrebocas, diseñados exclusivamente para proteger a los profesionales de la salud. 

 

 

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