¿Qué es la Alianza Mundial Para la Seguridad del Paciente?

La seguridad del paciente ha sido durante años uno de los temas más discutidos en las mayores asambleas de salud alrededor del mundo; y ante la emergencia sanitaria que representa el coronavirus, COVID19, hoy más que nunca es indispensable conocer y aplicar todos los protocolos para garantizar la seguridad en los centros asistenciales a través de cada vez más efectivas medidas de control sanitario.

Mayor conocimiento para una atención más segura. 

En mayo de 2019, la 72.ª Asamblea Mundial de la Salud refrendó el establecimiento de un Día Mundial para promover la seguridad de todos los pacientes con la adopción de la resolución titulada «Acción mundial en pro de la seguridad del paciente». El primer día oficial dedicado a esta fecha se celebró el 17 de septiembre de 2019 con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la seguridad de toda persona atendida en cualquier centro de salud y promover la solidaridad y la acción en todo el mundo. 

El lema de Oporto: Más investigación

La Organización Mundial de la Salud, en coordinación con la ONU, han establecido como propósitos:

  • Coordinar y aplicar todas las políticas, estrategias y mecanismos necesarios para garantizar por completo que todo paciente reciba la atención para preservar su salud. Así como también, las investigaciones pertinentes para descubrir las áreas más frágiles en los sistemas de salud. De modo que se establezcan las medidas pertinentes para fortalecerlos.
  • Difundir los datos, estadísticas, nuevas tecnologías, normativas y políticas de seguridad que se acuerden entre los estados miembros de la OMS para garantizar que los avances médicos mundiales estén a disposición de cualquier profesional de la salud que quiera consultarlos.
  • Acelerar los mecanismos para mejorar todo lo referente a la seguridad y protección del paciente a nivel mundial.

Diferentes tipos de investigaciones para mejorar la seguridad

Las investigaciones orientadas a mejorar la seguridad de todos los pacientes tienen por objeto encontrar soluciones que permitan mejorar la seguridad de la atención y prevenir posibles daños a los pacientes. Esto conlleva un ciclo de investigación que comprende las siguientes facetas:

  • Determinar los daños: La determinación de los problemas e incidentes que ocurren en la atención sanitaria consiste en estimar el número de pacientes que sufren daño o pierden la vida por causa de la atención sanitaria. Consiste también en identificar cuáles son los eventos adversos registrados (por ejemplo, errores de medicación, infecciones nosocomiales, etc.). Esta información es esencial para aumentar la sensibilización sobre el problema y determinar prioridades. Sin embargo, sólo es el primer paso.
  • Entender las causas: Una vez identificados los principales problemas, el paso siguiente consiste en entender las principales causas que favorezcan los eventos adversos que han perjudicado a los pacientes. Debido a la naturaleza compleja de la atención sanitaria, esos eventos no son consecuencia de una causa única. Por consiguiente, es necesario investigar para determinar los principales factores prevenibles en la cadena causal.
  • Encontrar soluciones: Para mejorar la seguridad del paciente se necesitan soluciones que aborden las causas fundamentales de la atención poco segura. Es necesario identificar soluciones eficaces para conseguir una atención más segura y prevenir posibles daños a los pacientes.
  • Evaluar el impacto: Aun cuando se hayan encontrado soluciones de eficacia demostrada en los entornos controlados, es importante evaluar los efectos, la aceptabilidad y la asequibilidad de las soluciones aplicadas en la vida real. 

Desarrollo de instrumentos de investigación adaptados a las condiciones locales

A grandes razgos, la Alianza Mundial Para la Seguridad del Paciente tiene por objeto identificar métodos e instrumentos para fomentar la investigación en seguridad de cada paciente, en particular en los países en desarrollo y con economías en transición. La Alianza pone especial énfasis en los entornos con sistemas de información menos desarrollados. Entre otras alternativas, trabaja en la elaboración de métodos rápidos para la estimación del daño ocasionado por la asistencia sanitaria en dichos entornos. 

 

Fuentes: